Saturday, October 01, 2005

La verdadera realidad

En el Taller de Escritura Creativa (ramonrochamonroy@gmail.com), insistimos en que la razón clasifica, conceptualiza, ordena y limpia todo lo que encuentra; pero la mayor parte de la mente está bajo el gobierno de la imaginación, "la loca de la casa", como la llamaba Santa Teresa de Jesús. Creo que lo entendió muy bien mi hija Camila, según se desprende de esta carta que acaba de enviarme:

¡Pa! Esta no es la vida real. Descubrí la verdadera realidad. Todos podemos alcanzarla, todos la hemos sentido, la hemos cuestionado. Los sueños suelen ser una de las muestras más claras de "la verdadera realidad"; cuando dices... "todo es un sueño", porque es IMPOSIBLE. Claro, imposible para la mente. Pero en realidad, es lo único genuinamente posible. Cuesta un huevo llegar, cuesta un huevo luchar por descubrir que esos parpadeos con imágenes imposibles, que se hacen presentes en rincones de la ciudad, en medio de las multitudes o en espacios infinitamente despejados, son posibles, existen y están ahí rodeándonos todo el tiempo.

Vivimos en medio de la verdadera realidad, que la realidad intelectual, putamente racional, no nos deja disfrutar plenamente. Para esta realidad, soñar es una pérdida de tiempo; soñar resulta improductivo. Para ser útil en este mundo tienes que alimentarte y ponerte a andar. ¡Allá no! La verdadera realidad no te hace ser una máquina, no tienes que entender nada y el tiempo es una ilusión más. Si dedicas días enteeeeros a contemplar el cielo, o un trébol enredado en tu dedo meñique del pie, o si te quedas embobado con la mirada de esa negra, de esa raza, o si te quedas colgado con esas basuras que bailan en la calle, o vas convirtiendo todos los sonidos -o ruidos- que hay en la ciudad y les vas poniendo orden hasta hacerlos música, no estás perdiendo tu tiempo. ¡Tus sentidos están produciendo! Estás vivo más que nunca; si tan sólo sientes!
El arte es un medio para llegar a la verdadera realidad, y para hacerlo tienes que haber vivido y entendido mejor que nadie esta realidad intelectual. Tienes que haber sabido ser máquina, y producir la misma cosa que miles de seres producen: y después darte cuenta y sentirte inservible, inferior, miserable, incapaz, inútil, estorbo; y llegar al borde. Comenzar a sentir, a vivir la vida que nos han prohibido hace quién sabe cuánto, y que han podido disfrutar tan pocos locos, por haberse atrevido a luchar contra la mente, amarla también y hacerse mierda y sentirse mieeeeeeeerda! Sólo por vivir ¿Me sientes?
No hablo de la vida después de la muerte, ni de vidas paralelas. No necesito morir para llegar. Tengo que llegar al booooorde, por conocer, por haber entendido con la mente, perfectamente cómo funciona esta supuesta vida. ¡Que no te baste saber! ¡Desespérate por sentir!

Mi medio es la danza, mi camino, y quiero llegar al momento en que no necesite moverme para sentir, para expresar. ¡Va a llegar un momento en que no necesite danzar, porque todo va a danzar alrededor mío! Voy a vivir. Voy a sentir... ¿Tú lo has sentido también? Seguramente todos tienen un distinto modo de explicarlo con la mente, pero siempre va a ser lo mismo. ¡Es la verdadera realidad!

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